Los chefs con estrellas Michelin David Gallienne, Gaetan Gentil, Michel Dussau, Laurent Lemal, Tabata Mey, Oscar García y Erwan Houssin aplauden las ambiciones del Gobierno francés de acelerar la electrificación de aquí a 2030, pero piden más apoyo financiero para facilitar la transición hacia cocinas profesionales seguras, eficientes y libres de energías fósiles.
Esta toma de posición se produce justo después del discurso pronunciado por el presidente Emmanuel Macron el 26 de mayo, en el que reafirmó el plan del Gobierno de reducir la cuota de las energías fósiles al 40 % de la combinación energética nacional para 2030, y al 30 % para 2035, en el marco de una profunda transformación del sector energético.
Aunque el plan del Gobierno prevé un fondo de 16 millones de euros para ayudar a los artesanos, sobre todo a los panaderos, a electrificar sus hornos, los chefs consideran que una ayuda específica para la restauración es el ingrediente que falta para que esta transición sea una realidad en todo el sector de la hostelería y la restauración.
Como últimos embajadores en incorporarse a la Global Cooksafe Coalition (GCC), la organización internacional que aboga por una cocina sin energías fósiles —y que ya cuenta con James Henry y Simon Rogan entre sus embajadores—, los siete chefs se unen a la asociación dedicada a mejorar la calidad del aire, Respire, también miembro de la GCC, para pedir la creación de un fondo específico que ayude a los restaurantes en su transición hacia la cocina eléctrica.
David Gallienne, chef con estrella Michelin y ganador de Top Chef 2020, ha declarado: «Me alegra ver que el Gobierno francés nos guía hacia un futuro con menos emisiones apostando por la electrificación, y esta ambición supone una gran oportunidad para el sector. Es fundamental incluir en ella la cocina y la restauración.
«Tengo experiencia de primera mano con las ventajas de la cocina eléctrica. Con la inducción, trabajo con un auténtico aliado en la cocina. Me aporta una precisión esencial y me ayuda a tratar cada producto con el máximo respeto. Gracias a ella, puedo crear una cocina sincera, dominada y llena de emoción. La inducción también es una opción económica. La inversión inicial es, sin duda, más elevada, pero el ahorro en las facturas de energía es real y significativo».
Según la GCC, la electricidad generada a partir de energías renovables será resistente ante la creciente inestabilidad de los precios del gas, lo que constituye uno de los principales motivos del plan de electrificación del Gobierno.
Aurélie Faugier, responsable para Francia de la Global Cooksafe Coalition, ha declarado:
«Aplaudimos el compromiso del Gobierno francés con la electrificación de la red y del parque inmobiliario, algo esencial para garantizar la seguridad y la accesibilidad energética, al tiempo que se reducen las emisiones.
La parte del plan dedicada a la electrificación de los edificios prevé ayudas para la transición hacia sistemas de calefacción eléctricos. Para eliminar por completo los combustibles fósiles de los edificios, esta ayuda también debe extenderse a las placas de cocina eléctricas, con el fin de permitir que el sector de la restauración participe plenamente en la transición energética francesa.
La GCC reúne a expertos de distintos sectores para promover el acceso a una cocina sin energías fósiles y poner de relieve las ventajas de pasar de las cocinas de gas a las eléctricas. Su último informe muestra que, al pasarse a la electricidad, los restaurantes pueden ahorrar hasta un 20 % en sus gastos de energía, reducir su consumo de energía hasta un 64 % y disminuir sus emisiones de CO₂ hasta un 65 % al año, al tiempo que crean entornos de trabajo más frescos y seguros para los equipos.
Entre otras ventajas, están las cocinas más saludables: cocinar con gas se asocia a la emisión de sustancias químicas tóxicas que tienen efectos nocivos para la salud, como un mayor riesgo de asma en los niños.
Tony Renucci, director general de Respire, ha declarado: «Electrificar la cocina es proteger la salud. En Francia, 150 000 niños padecen asma infantil debido al dióxido de nitrógeno que se emite al cocinar con gas. Por eso, también hay que abordar este tema, que es una preocupación de salud pública».